
Leandro Costa Bruttén: "Estamos reaccionando frente a lo que se denomina científicidio"
El Concejo Municipal de Bariloche aprobó por unanimidad una comunicación en respaldo al sector científico ante el desfinanciamiento nacional.
En diálogo con el programa Ideas Circulares de Radio C, el concejal Leandro Costa Bruttén, del bloque Incluyendo Bariloche, celebró la aprobación unánime de una declaración de apoyo a los científicos, universidades y organismos de investigación que enfrentan recortes presupuestarios en todo el país.
“Estamos reaccionando como Concejo Deliberante frente a lo que se denomina científicidio”, afirmó. “El Estado nacional ha dejado de invertir lo necesario en investigación, formación y desarrollo técnico que mejora la calidad de vida de toda la sociedad”.
Costa Bruttén destacó el orgullo que representa para Bariloche ser sede de instituciones científicas de relevancia nacional. “En Bariloche se producen radares, satélites, respuestas médicas. Es un polo de conocimiento que hay que defender”.
Se refirió también a los recientes reclamos realizados en el Centro Cívico: “Hace poco hubo una manifestación de referentes del sector científico, universidades públicas, el INTA. Todos denunciando no solo el ajuste, sino la parálisis que impide otorgar becas o sostener proyectos de investigación”.
En ese sentido, advirtió que el vaciamiento de la educación y la ciencia tiene consecuencias sociales profundas. “Si una universidad no puede formar, si una escuela no puede transmitir conocimientos, estamos condenados a padecer discursos de ignorancia, como el de una diputada libertaria que asegura que la Tierra es plana”.
“La única manera de que los ignorantes no nos gobiernen es que haya más escuelas, más universidades y más gente con conocimientos. No alcanza con votar bien, hace falta un país que invierta en su futuro”, subrayó.
Finalmente, comparó el retroceso argentino con las políticas globales: “Estados Unidos, India, China, Japón aumentan año a año el porcentaje de su PBI destinado a ciencia y tecnología. Nosotros hacemos lo contrario: lo reducimos al 0,15%, cuando en otros países supera el 3%”.
“Tenemos con qué: premios Nobel, científicos brillantes, instituciones de excelencia. Solo falta voluntad de defenderlos”, concluyó.